Sirio, la estrella más brillante del firmamento.

Sirio en realidad es un sistema estelar binario.
Sirio la estrella del perro, Canis Major, es un sistema binario estelar compuesto por Sirius A y su compañero minúsculo Sirius B.

Esta imagen del Telescopio Espacial Hubble de la NASA/ESA  nos muestra a Sirius A, la estrella más brillante de nuestro cielo nocturno, junto con su débil y minúsculo compañero estelar, Sirius B. Los astrónomos sobre expusieron la imagen de Sirio A (en el centro) con su diminuta compañera Sirius B (abajo a la izquierda). Los picos de difracción en forma de cruz y los anillos concéntricos alrededor de Sirius A, y el pequeño anillo alrededor de Sirius B, son artefactos producidos dentro del sistema de imágenes del telescopio. Las dos estrellas giran alrededor una de la otra cada 50 años. Sirius A, a sólo 8,6 años luz de la Tierra, es el quinto sistema de estrellas más cercano conocido.

Sirius B, una enana blanca, es muy débil debido a su pequeño tamaño, sólo 12.000 kilómetros de diámetro. Las enanas blancas son los remanentes sobrantes de estrellas similares a nuestro Sol. Han agotado sus fuentes de combustible nuclear y se han derrumbado hasta un tamaño muy pequeño. Sirius B es unas 10.000 veces más débil que Sirius A. La débil luz de la enana blanca hace que sea un desafío estudiar, porque su luz está inundada por el resplandor de su compañero más brillante visto desde los telescopios de la Tierra. Sin embargo, los astrónomos han podido aislar la luz de Sirius B y dispersarla en un espectro, utilizando el ojo penetrante del Espectrógrafo de Imagenología del Telescopio Espacial Hubble (STIS). STIS midió la luz de Sirius B extendiéndose a longitudes de onda más largas, más rojas debido a la poderosa fuerza gravitatoria de la enana blancA. Sobre la base de esas mediciones, los astrónomos han calculado que la masa de Sirius B es aproximadamente un 98 por ciento de la de nuestro Sol. El análisis del espectro de la enana blanca también ha permitido a los astrónomos refinar la estimación de su temperatura superficial a unos 25.000 C.

Determinar con precisión la masa de enanas blancas es fundamentalmente importante para entender la evolución estelar. Nuestro Sol eventualmente se convertirá en una enana blanca. Las enanas blancas son también la fuente de las explosiones de las supernovas del tipo Ia que se utilizan para medir distancias cosmológicas y la medida de la expansión del universo. Las mediciones basadas en supernovas de Tipo Ia son fundamentales para entender la "energía oscura", una fuerza repulsiva dominante que estira el universo. Además, el método utilizado para determinar la masa de la enana blanca se basa en una de las predicciones clave de la teoría de Einstein de la relatividad general: que la luz pierde energía cuando intenta escapar de la gravedad de una estrella compacta.

Esta imagen fue tomada el 15 de octubre de 2003 con la cámara planetaria de campo ancho 2 de Hubble. Basándose en las mediciones detalladas de la posición de Sirio B en esta imagen, los astrónomos pudieron apuntar el instrumento STIS exactamente sobre la enana blanca y realizar las mediciones para determinar su desplazamiento al rojo gravitatorio y masa.

Crédito: 
NASA, ESA, H. Bond (STScI) y M. Barstow (Universidad de Leicester).

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