Una explosión de supernova provoca una potente patada.

Supernova G350.1-0.3.
Imagen compuesta de G350.1-0.3 formada por rayos X e infrarrojos.

Las pistas vitales sobre los fines devastadores de las vidas de las estrellas masivas se pueden encontrar estudiando las secuelas de sus explosiones. En sus más de doce años de operaciones científicas, el Observatorio de Rayos X Chandra de la NASA ha estudiado muchos de estos remanentes de supernova esparcidos por la Galaxia.

El último ejemplo de esta importante investigación es la nueva imagen de Chandra del remanente de supernova conocido como G350.1-0.3. Este campo de desechos estelares se encuentra a unos 14.700 años luz de la Tierra hacia el centro de la Vía Láctea.

La evidencia de Chandra y del telescopio XMM-Newton de la ESA sugiere que un objeto compacto dentro de G350.1-0.3 puede ser el núcleo denso de la estrella que explotó. La posición de esta probable estrella de neutrones está bastante lejos del centro de la emisión de rayos X. Si la explosión de la supernova se produjo cerca del centro de la emisión de rayos X, entonces la estrella de neutrones debe haber recibido una patada potente en la explosión de la supernova.

G350.1 etiquetado.

Los datos de Chandra y otros telescopios sugieren que este remanente de supernova, como aparece en la imagen, tiene entre 600 y 1.200 años de antigüedad. Si la ubicación estimada de la explosión es correcta, esto significa que la estrella de neutrones se ha movido a una velocidad de al menos 3 millones de millas por hora desde la explosión. Esto es comparable a la velocidad excepcionalmente alta derivada para la estrella de neutrones en Puppis A y proporciona nueva evidencia de que se pueden impartir "patadas" extremadamente poderosas a las estrellas de neutrones a partir de las explosiones de supernovas.

Otro aspecto intrigante de G350.1-0.3 es su forma inusual. Mientras que muchos remanentes de supernova son casi circulares, G350.1-0.3 es sorprendentemente asimétrico como se ve en los datos de Chandra en esta imagen (oro). Los datos infrarrojos del Telescopio Espacial Spitzer de la NASA (azul claro) también trazan la morfología encontrada por Chandra. Los astrónomos piensan que esta forma extraña se debe al campo de desechos estelares que se expande en una nube cercana de gas molecular frío.

La edad de 600-1.200 años pone la explosión que creó G350.1-0.3 en el mismo marco de tiempo que otras supernovas famosas que formaron los restos de la supernova del Cangrejo y SN 1006. Sin embargo, es poco probable que alguien en la Tierra haya visto la explosión debido a la obstrucción del gas y el polvo que se encuentra a lo largo de nuestra línea de visión hacia el resto.

Estos resultados aparecieron en la edición del 10 de abril de 2011 de The Astrophysical Journal. 
Los científicos en este documento fueron Igor Lovchinsky y Patrick Slane (Centro Harvard-Smithsonian de Astrofísica), Bryan Gaensler (Universidad de Sydney, Australia), Jack Hughes (Universidad de Rutgers), Stephen Ng (Universidad McGill), Jasmina Lazendic (Universidad Clay Monash), Australia), Joseph Gelfand (Universidad de Nueva York, Abu Dhabi) y Crystal Brogan (Observatorio Nacional de Radio Astronomía).

Crédito:
Rayos X: NASA / CXC / SAO / I.Lovchinsky y otros,
IR: NASA / JPL-Caltech

Publicado en Chandra el 1 de febrero de 2012.

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